La historia es tirana cuando los intereses mezquinos de tiranos toman la rienda.
A proposito de que ayer se cumplieron 197 años del asesinato de Agustín de Iturbide, apodado el dragón de Hierro y para algunos tal vez sea novedad que originalmente el Himno Nacional contenía dos estrofas que fueron censuradas y hoy se concen como prohibidas, por motivos ideológicos y políticos.
Esas dos estrofas incluían a Iturbide y a Santa Anna a quienes por todos los medios se intentó borrar o destruir hasta caricaturizar su imagen.
Que es lo que originalmente decía el himno:
La estrofa dedicada a Santa Anna dice lo siguiente:
Del guerrero inmortal de Zempoala
Te defiende la espada terrible,
Y sostiene su brazo invencible
tu sagrado pendón tricolor.
¡El será del feliz mexicano!
en la paz y en la guerra el caudillo,
porque él supo sus armas de brillo
circundar en los campos de honor.
¡Circundar en los campos de honor!
Esta es la estrofa dedicada a Iturbide:
Si a la lid contra hueste enemiga
Nos convoca la trompa guerrera,
De Iturbide la sacra bandera
¡Mexicanos! valientes seguid.
Y a los fieros bridones les sirvan
Las vencidas hazañas de alfombra;
Los laureles del triunfo den sombra
A la frente del bravo Adalid.
Aquí el himno completo:
Pero, ya no las cantamos todos los lunes so riesgo de que se desmaye un desnutrido, y hoy bueno ya en ningún lado, porque, pandemia.
Aquellos que tuvieron el poder posteriormente intentaron borrarlos, hasta que en 1838 Anastasio Bustamante, hace un esbozo de esfuerzo por reivindicar a Iturbide, entonces fue reconocido como el padre de la patria, recordemos que realmente fue Iturbide en septiembre de 1821 quien realmente alcanza a consumar la independencia de México con esa entrada triunfante del ejército trigarante a la CDMX, conocemos la historia oficial y sabemos que realmente Hidalgo ocupa ese lugar. Aunque, si bien el cura inició la revuelta, solo estuvo seis meses en batalla, y al ser aprehendido en Acatita de Baján, suplicó perdón acusando de estar enfermo de frenesí (Entonces así se le conocía a la esquizofrenia).
Hoy sabemos que Hidalgo e Iturbide eran familiares aunque Iturbide, nunca estuvo de acuerdo con que se atacaran, saquearan haciendas y se asesinaran españoles sin someterlos a juicio, y por ese motivo fueron enemigos un tiempo, pero de eso hablaré en otro escrito.
Nuestro Himno Nacional, fue ordenado por Santa Anna, (Luego de que Henri Herz, un pianista Austriaco, le hiciera el pelo y le quedara mal con dicha composición) es normal que Gonzalez-Bocanegra le dedicara al menos una estrofa. Antonio López fue idolatrado en su tiempo, realmente era un ídolo elevado popularmente al grado de semidios, no por nada logró gobernar 11 veces el país y casi todas a ruego de la población. Cuando se le perseguía al final de su vida, El de Zempoala solía preguntar “¿Es que acaso goberné un país de niños?” haciendo alusión al ruego y petición popular de muchos mexicanos de que fuera él quien tomara las riendas del incipiente país.
De Iturbide, ni que hablar, para muestra este escrito del historiador y escritor José Joaquín Fernandez de Lizaldi donde manifiesta su apoyo a que el “dragón de Hierro” tome las riendas del país como emperador:
“No, señor, o emperador o nada; y si no es vuestra excelencia emperador, maldita sea nuestra independencia. No queremos ser libres si vuestra excelencia no ha de estar al frente de sus paisanos.”
¿A donde voy con esto?
Como podemos apreciar, a través de la historia los constructores de la patria han tenido el poder y han generado idolatría que raya en lo mesiánico, (Digase, el propio Hidalgo, Juárez, Lázaro Cárdenas) esta conducta social parece obedecer a un infantilismo de una comunidad ávida de salvadores impolutos e incorruptibles que se asemejen al mesías de Galilea, sin mancha o pecado, aunque eso sea realmente imposible, ningún humano alcanza esos niveles de pulcritud, menos aún un político. Pasa el tiempo, las circunstancias políticas son distintas, pero el comportamiento social de los mexicanos, es el mismo; Infantil y esperanzado en que un individuo les rescate de su miseria de la que solamente son víctimas sin poder hacer nada más, como si ese fuera el destino inexorable al que Dios o el universo los tiene atados, un pensamiento de niveles presocráticos, arcaicos e ignorantes, por decir lo menos.
Tendemos a ver a los políticos como buenos y malos. Es un tipo de visión muy infantil, debemos pasar a verlos en sus justas dimensiones como seres humanos falibles, que tienen ambiciones, que se corrompen y también (ocasionalmente) tienen aciertos.
Andrés es idolatrado por muchos ya sea por interés económico o por ignorancia, pero es peligroso que no haya ni un ápice de auto crítica, ¿Es que no hemos aprendido nada?
Quienes le adulan lo hacen como si su gobierno fuera perfecto, como si no hubiera mancha, desestimando las pruebas que cada día prácticamente les explotan en la cara, solo desviando la mirada o acusando al medio que lo informa de “chayoteros” “vendidos” “prostitutas” y si bien los medios no son más que vehículos para plasmar ideologías, también hace falta una sociedad que sepa escudriñar y tamizar la información que llega a sus manos, buscar distintas fuentes para forjarse una opinión más certera y no solo abrir la boca con información velada o manipulada intencionalmente. Eso se llama madurez.
Hoy en día, tenemos consultas públicas para la aplicación de la ley, con la más pura intención de que nos perdamos en esta comentocracia sobre el juicio a los expresidentes, no, la ley no debe someterse a consulta; la ley debe aplicarse y aplicársele a todos por igual, el solo hecho de pensar en un tratamiento especial para algunos, la hace debilitarse, esa es la verdadera intención, debilitar la ley y reducir todo a consultas basadas en la popularidad del presidente y en el futuro, poner al “pueblo sabio” a elegir si desea la continuidad del mandatario popular, además de distraer el foco de atención y desviarlo de donde debería estar, con temas tan escalofriantes como la falla terrible en proveer seguridad o el torpe manejo de la crisis sanitaria.
Da miedo pensar en el futuro, sabiendo que esta historia se repite incansablemente en el mundo y sobre todo en américa latina, porque lo que sigue, es que la ultra derecha se encumbre en el poder con la misma legitimidad e idolatría con la que esta falsa izquierda se ha apoderado del gobierno, es prácticamente un hecho que esto va a ocurrir, no es que yo sea el oráculo o un moderno pitoniso, sino que está escrito en los libros de historia. Aquellos que no conocen su historia, estarán condenados al fracaso, tras repetirla una y otra vez.
